sábado, 22 de octubre de 2011

Ordenaciones diaconales


   En el mes de Octubre celebramos un acontecimiento muy especial para toda la Diócesis y, en especial, el Seminario: cuatro de nuestros compañeros, Borja, Fernando, Francisco e Ismael, fueron ordenados diáconos en la Santa Iglesia Magistral de los Santos Niños de Alcalá de Henares. La solemne y emotiva celebración fue presidida por Mons. D. Juan Antonio Reig Plá, nuestro obispo.
  Un paso previo en el camino a la Ordenación fue el Rito de Admisión a Órdenes, que tuvo lugar el martes 27 de Septiembre, en el que los candidatos al ministerio del Orden fueron admitidos por la Iglesia, a través del Obispo.

Rito de admisión a Órdenes

  Más tarde, el jueves 20 de Octubre, días antes de la Ordenación, los candidatos realizaron el juramento, comprometiéndose a  rezar la Liturgia de las Horas, vivir en celibato y en obediencia al Obispo.
Juramento de los candidatos en la Cripta de los Santos Niños
    La preparación de la celebración del sábado, fue larga y detallada, pues era nuestro empeño e interés cuidar la Liturgia todo lo posible, y muy en especial en este día.
  Los preparativos fueron desde el repaso de cada parte de la celebración hasta la preparación del tradicional aperitivo que sigue a las ordenaciones en nuestra Diócesis.
  Aunque la hora de inicio propiamente era a las 11:00, ya se podía ver gente en la Catedral desde las 10:00, como suele ser habitual en las ordenaciones. A medida que iba pasando el tiempo, el pueblo fiel se iba congregando, invitados por el Señor, a la celebración. El templo se llenó completamente y hubo que agregar sillas a los bancos ya dispuestos para que pudieran sentarse más personas. A pesar del elevado número de asistentes, las familias de los cuatro futuros diáconos se reservaron desde el primer momento.
  A las 10:30 tuvo lugar el rezo del Santo Rosario, guiado por un seminarista y acompañado por la comunidad allí congregada, y que se ofreció  especialmente por los cuatro ordenandos y por los fieles allí reunidos.
  Durante la celebración se cantó la solemne y gregoriana “Misa de Angelis”, guiada por D. Juan Miguel, encargado de los cantos y la Escolanía de la catedral, acompañados de órgano y trompeta.
  Los seminaristas estuvimos encargados de acolitar en la Santa Misa y de ayudar a la organización y al orden durante la celebración.
Los candidatos en la postración
  Las lecturas fueron leídas por un hermano seminarista de Borja y una hermana de Fernando y el salmo fue cantado por Jaime Salido Moreno, seminarista de nuestra diócesis. De monitor ejerció Edgar Tongou, también compañero nuestro, y quien dirigió el canto, como hemos dicho, fue D. Juan Miguel Prim, párroco de la Catedral Magistral y Vicario Episcopal para la Evangelización y la Cultura.
  En la homilía, D. Juan Antonio se fijó en la vida de cada uno de los ordenandos, cómo habían decidido seguir al Señor en el sacerdocio, entrando en el Seminario, y poniendo de manifiesto cómo todo es por gracia divina y nada es imposible para Dios. Cada uno tenía su propia historia y biografía, pero el Señor los llamaba a lo mismo: a dar sus vidas por Él siguiéndolo en el Orden.
  Al concluir la celebración, salimos en procesión hacia la capilla de San Pedro, donde el obispo, junto a los cuatro seminaristas ya ordenados diáconos, y acompañados del clero que concelebró en la Eucaristía y de los Seminarios Mayor y Menor al completo, les dio la bienvenida como nuevos ministros de Cristo en la diócesis.

Los nuevos diáconos y D. Juan Antonio en la capilla de San Pedro

  Después de la celebración trasladamos el festejo al patio del Seminario, donde se ofreció un piscolabis para todos los invitados.
  Para el Seminario es una alegría y un privilegio asistir a la ordenación de cuatro de nuestros compañeros, a quienes siempre tendremos presentes en nuestras plegarias.
  Agradecemos la colaboración de todos los que han participado en la organización de esta celebración y pedimos oraciones por Borja, Ismael, Francisco y Fernando, ministros de Jesucristo.