miércoles, 9 de noviembre de 2011

Visita a Ávila


Entrando en la ciudad
  El pasado día 9 de noviembre el Seminario fue a visitar la ciudad de Ávila. Un canónigo de la Catedral nos hizo una visita por toda ella, explicándonos amablemente todas las maravillas que encierra aquel magnífica templo.
  La visita tuvo su culmen cuando nos acercamos al Convento de la Encarnación donde Santa Teresa entró el año 1533 y en el profesó el año 1534; allí pasaría unos treinta años.  Celebramos la Eucaristía en la capilla de la Transverberación. La Transverberación es un fenómeno místico que la Santa vivió en su celda cuando estaba en oración y que ella explica como si un ángel le atravesara el alma con unos dardos y ardiera en el amor de Dios. Lo explica detalladamente en el libro de su vida: Veíale en las manos un dardo de oro largo, y al fin del hierro me parecía tener un poco de fuego. Este me parecía meter por el corazón algunas veces, y que me llegaba a las entrañas. Al sacarle, me parecía las llevaba consigo, y me dejaba toda abrasada en amor grande de Dios. El dolor era tan fuerte que me hacia lanzar gemidos, mas esta pena excesiva estaba tan sobrepasada por la dulzura que no deseaba que terminara. El alma no se contenta ahora con nada menos que con Dios.
Visita a la Catedral con el canónigo
  Tuvo mucho que ver en la fundación del Convento carmelita de la calle Imagen en Alcalá de Henares. No fue fundado directamente por ella pero ella tuvo constancia de que seguiría el espíritu reformador que ella misma estaba implantando en el resto de sus fundaciones. Precisamente, la Santa estuvo en este convento en tres ocasiones. Una de ellas el año 1567 gobernando como priora.
  Fue una ocasión idónea para pedirle su intercesión por nuestro seminario y la Iglesia en Alcalá. Así, que por intercesión de esta gran Santa del siglo de Oro español el Señor nos dé espíritu de conversión constante y así colme de bendiciones a nuestro obispo, a todos los sacerdotes, religiosos y religiosas y fieles de nuestra ciudad.