sábado, 21 de enero de 2012

Retiro mensual de Enero


  Tras el regreso de las vacaciones de Navidad todos pasamos el primer sábado del mes de enero con el corazón en recogimiento y en intensa oración haciendo el retiro mensual. ¿Qué es un retiro mensual? se trata de un medio de formación y crecimiento espiritual que recibimos los seminaristas  (aunque no exclusivamente porque puede y de hecho es realizado por muchísimos  cristianos en todo el mundo), y consiste en pasar todo un día con el corazón volcado en Dios. Para facilitar el recogimiento y la escucha se guarda silencio durante todo ese tiempo, estando en actitud de escucha y de recepción de las mociones divinas. Se reciben dos  meditaciones  a cargo de un predicador, se celebra la Santa Misa y se adora a Jesús Sacramentado expuesto en la custodia. Esto es en resumen en lo que consiste un retiro mensual.

  Pues bien,  el sábado 14 de enero el seminario abrió las puertas al nuevo año con la celebración de este retiro y al que vino a predicarnos Don Francisco Malo, párroco en Alcalá de Henares de la parroquia del Santo Ángel y La Garena. Con su particular sentido del humor y con un gran repertorio de anécdotas quiso orientar la predicación del retiro en torno a dos temas de mucha importancia tanto para el futuro sacerdotal como para la formación que ha día de hoy nos orienta al mismo: la dimensión humana y la responsabilidad pastoral en el sacerdote. Se trata de dos cuestiones de gran relevancia que fundamentó con la ayuda del Magisterio de la Iglesia, en concreto basándose en Pastores dabo vobis del Juan Pablo II y la Constitución dogmática Presbiterorum Ordinis. En primer lugar nos permitió entrever la importancia que tiene el no menospreciar el fomento de las virtudes humanas en el sacerdote porque éste ha de ser muy humano y no un bicho raro que desprecie lo bueno que tiene ser hombre, sino que el Señor nos quiere muy hombres para poder llevar a los hombre hacia Él. Y en segundo lugar nos instó a pedir al Señor celo sacerdotal y abundante caridad pastoral para que en el ejercicio del ministerio forjemos nuestra santidad personal, siendo toda nuestra vida hacer realidad un constante serviam al Señor por la salvación del mundo.
 
Finalmente, con el rezo de vísperas y la bendición del Santísimo concluyó este retiro mensual que en el que el Señor nos colmó de gracia y bendición para seguir formándonos en el camino que nos lleva a trabajar en su mies y a la santidad de muchos y de nosotros mismos.