domingo, 25 de septiembre de 2011

Ejercicios espirituales


  La primera semana del curso, del 20 al 24 de septiembre, recibimos ejercicios espirituales en la casa de Santa Mónica, Becerril de la Sierra. Fueron predicados por el Padre Luís Mª Mendizábal, un sacerdote jesuita de gran estima y que es considerado un excelente predicador. Tanto es así, que los libros que ha publicado con algunos de los ejercicios espirituales dirigidos a diferentes grupos, han sido por petición popular. Así tenemos obras como Redentor del hombre, Entrañas de misericordia o Así amó Dios al mundo. Además, un joven amigo, ajeno al seminario, nos acompañó en los ejercicios.

El padre predicador, dijo que no iba a darnos unas técnicas sobre como debía ser nuestra postura o nuestras palabras y así tener una actitud psicológica adecuada para entrar en oración. Trataba de poner continuamente nuestra mirada en Cristo, que es el camino por el que entramos en comunión íntima con Dios.

Foto de grupo con el P. Mendizábal

Se nos ha insistido mucho en este punto: avivar nuestra relación con Dios, nuestro amor por él. Sin embargo, sabiendo que el amor es de Dios, que Él es quien nos ama y nos ha llamado a seguirle. Porque el sacerdote ante todo debe ser amigo de Dios.

Avivados por este fuego del amor de Dios hemos empezado este nuevo curso con alegría, tomando una vez más conciencia del regalo que nos ha hecho Cristo llamándonos a estar con Él y darle a conocer así a los hombres. Por eso, se nos pedía continuamente un abandono confiado a su voluntad, dejar a un lado nuestros esquemas y pretensiones para poder entrar en la obra que Dios quiere realizar en nosotros y en el mundo, especialmente en nuestra Diócesis de Alcalá de Henares.

Desde el seminario animamos a todos sacerdotes, religioso y fieles de nuestra Diócesis a realizar ejercicios espirituales cada año. Son momentos de gracia únicos que el Señor nos da para mostrarnos que Él está siempre con nosotros y que no podemos hacer nada sin Él.