sábado, 18 de febrero de 2012

Viaje a Montilla





Santuario de Montilla
 Tras acabar el periodo de exámenes en la universidad eclesiástica de San Dámaso, los seminaristas acompañados por nuestro rector, vicerrector y director espiritual, nos dirigimos a la localidad cordobesa de Montilla para pasar unos días a la luz del patrón del clero secular español y próximamente Doctor de la Iglesia, San Juan de Ávila. Nuestra intención no era sólo conocer los lugares donde vivió y ejerció su santo ministerio, sino profundizar en su espiritualidad y hacernos verdaderos amigos de él, gran modelo sacerdotal.
  En dicha localidad nos alojamos las noches del viernes, sábado y domingo, al lado del Santuario que custodia los restos del santo. Al llegar el viernes por la noche nos encontramos con la acogida calurosa de los sacerdotes encargados del Santuario que nos acompañaron hasta los lugares donde nos hemos alojado. 
 La atención en todo momento fue digna de mención y en aquel lugar se respiraba un silencio y recogimiento especial. Todo el conjunto invitaba a la oración y como San Juan de Ávila, implorar a Jesucristo, Sumo y Eterno Sacerdote, la tan necesaria santidad sacerdotal.

  
Junto a las reliquias de San Juan de Ávila
  La mañana del sábado la pasamos en el Santuario donde tuvimos un retiro, primero dirigido por uno de los sacerdotes encargados y después por el otro sacerdote, intercalando ambos con la presencia del Santísimo Sacramento en el Altar. Posteriormente y junto con el Seminario diocesano de Toledo con el que coincidimos celebramos todos la Eucaristía, presidida por el Obispo de Córdoba, D. Demetrio.
  La tarde del sábado la pasamos en la capital cordobesa donde, de la mano de dos seminaristas de allí, visitamos el Seminario de San Pelagio y las principales parroquias, iglesias y lugares característicos de Córdoba, destacando las particulares iglesias "fernandinas", construídas por el rey de Castilla y León Fernando III, San Fernando, al conquistar la ciudad, en 1236. La planta de éstos templos está edificada sobre antiguas mezquitas, muchas de las cuales fueron, a su vez, construidas sobre iglesias cristianas anteriores a la invasión musulmana en el 711. 


Capilla del Seminario de Córdoba
   El domingo por la mañana pudimos visitar la casa donde vivió el Maestro Ávila durante su estancia en Montilla y celebramos la Eucaristía en la parroquia de Santiago, parroquia donde fue bautizado el patrón del pueblo, San Francisco Solano, al que conocimos un poco más aquella mañana. 

Catedral de Córdoba y casa del Maestro en Montilla
  Después fuimos a visitar el convento de Claras del pueblo, que tanto visitaba el Santo.

Casa en la que vivió el Maestro de Ávila
  Por la tarde visitamos un molino de aceite y una bodega de vino, donde pudimos disfrutar de la cata de dos identificativos de la tierra cordobesa.

Paseando por las calles de Córdoba
  El viaje lo concluimos con la visita a la catedral de Córdoba en la mañana del lunes, dirigida por un seminarista de dicha ciudad. Tras la visita también al seminario Redemptoris Mater y de comer en la ciudad, retornamos el viaje a nuestra ciudad.

Visitando la Catedral 
  Desde aquí queremos expresarles nuestro más sincero agradecimiento a aquellas personas que nos recibieron, en especial a los sacerdotes del Santuario.

Frente a la catedral de Córdoba

  Damos gracias a Dios por el viaje tan maravilloso que nos ha regalado y por intercesión de San Juan de Ávila le pedimos que nos renueve nuestro deseo de santidad sacerdotal.

Foto de grupo en el molino de aceite