sábado, 22 de septiembre de 2012

Ejercicios espirituales 2012


  El día martes día 18 de septiembre partimos por la mañana hacia Navas del Río Frío, a una casa de ejercicios espirituales perteneciente a las Esclavas de Cristo Rey. Allí nos encontramos con D. Germán Arana, Sacerdote jesuita y Rector del Seminario de la Pontificia Universidad de Comillas, con quien, una vez instalados en nuestras respectivas habitaciones, comenzamos los ejercicios espirituales.
  La dinámica seguida por D. Germán Arana fue la que sigue San Ignacio de Loyola en sus ejercicios de mes, pero adaptada a una menor duración, dado que acabaron el sábado antes de comer. De esta manera, se puso de manifiesto la espiritualidad típicamente jesuita de los ejercicios y que nos introdujeron de lleno en el camino marcado por el fundador de la Compañía.
  El día estaba estructurado en torno a la Eucaristía, como siempre, pero siguiendo un formato de cuatro ejercicios diarios de una hora de duración cada uno, dos de ellos por la mañana y otros dos por la tarde, incluyendo un rato de adoración al Santísimo, con pequeñas meditaciones antes de cada ejercicio. Además, nos daba una instrucción con valiosísimos consejos sobre el discernimiento, que como es evidente, es evidente en la vida de un sacerdote. Por otra parte, se encontraba disponible cuando lo necesitáramos, pues se mostraba muy preocupado por realizar un seguimiento de cada uno, con pequeñas charlas diarias o bastante frecuentes.
Formadores y seminaristas con el P. Germán Arana SJ en la casa de espiritualidad de Navas del Río Frío
  Como ya hemos apuntado, D. Germán Arana fue siguiendo los temas que propone S. Ignacio  de Loyola para cada semana, pero adaptados al tiempo del que disponíamos. Además, y teniendo en cuenta a quién estaba predicando los ejercicios, hizo un fuerte hincapié en los relatos vocacionales de los Evangelios como llamadas a una vida de radical seguimiento de Cristo. Así, recorrimos la primera semana de S. Ignacio, haciendo una profunda reflexión y un fuerte llamamiento a la conversión; la contemplación de la Pasión, dividida en 5 momentos: Huerto, Sanedrín, Pretorio, Cruz y Descendimiento con María. Para este punto, los relatos evangélicos se entrecruzaban con veterotestamentarios, como el del cáliz del terror del capítulo 31 de Jeremías, el de la traición del amigo íntimo del Salmo 55 o los de muerte y súplica al auxilio divino de los salmos 22 y 36. Además, nos invitó a que, cuando contempláramos dicho Misterio, siempre tuviéramos como un leitmotiv que se repitiera a lo largo de todo el pasaje: “por mí, todo aquello lo hizo por mí”.
  Finalmente, los últimos ejercicios fueron de acción de gracias, agradeciéndole al Señor todos los bienes que nos había concedido durante los ejercicios y a lo largo de nuestras vidas.
  Para terminar, simplemente agradecer a Germán Arana, S. J., su tiempo y su disponibilidad para predicarnos estos ejercicios espirituales de inicio de curso, que tanto bien han hecho a los seminaristas del Seminario de Alcalá de Henares.