domingo, 30 de diciembre de 2012

Vacaciones de Navidad


  Tras concluir las clases y finalizando los últimos días del tiempo de Adviento, los seminaristas nos marchamos a casa unos días a pasar las Navidades en familia, donde pudimos descansar y celebrar el nacimiento del Hijo de Dios.
  Llegadas estas fechas y como cada año, todos los seminaristas que pudimos, nos juntamos un día para poder tener un encuentro donde poder contarnos y estar de un modo distinto al del día a día.
  En esta ocasión, nos juntamos para cenar en un conocido restaurante de Cuadernillos, donde poco a poco fuimos llegando hasta juntarnos la mayoría.
Una vez cenados, subimos a la bolera donde pudimos estar largo tiempo jugando a los bolos en varias pistas, compitiendo de un modo divertido y compartiendo ratos divertidos que hemos vivido a lo largo del primer trimestre en el seminario.
  Tras finalizar, nos quedamos hablando y contándonos las experiencias y planes en esas fechas. Posteriormente, bajamos al seminario donde muchos tenían sus coches para volver a sus a casas tras haber pasado una velada muy agradable.

domingo, 23 de diciembre de 2012

Preparación del Belén del Seminario

Preparando el paisaje del Belén.
   Como cada año, los seminaristas hemos preparado el Belén en el salón del seminario mayor. Al igual que otras veces, nos dividimos en dos grupos para su montaje: por un lado algunos fueron en busca de musgo y otros se quedaron montando la estructura del Belén. Como la experiencia tiene poso en algunos seminaristas, éstos estuvieron dirigiendo cómo poder confortar la estructura, ya que cada año se varía el modo de realizarlo.
  Una vez montada la base y con musgo en el seminario, entre todos empezamos a realizar diferentes labores: unos estuvieron arreglando y pintando algunas de las casas que estaban más estropeadas, otros estuvieron planchando las cortinas o la tela que sería utilizada de cielo, y el resto estuvo colocando bombillas o manipulando el agua del río.
  Al finalizar cada uno su labor, nos volvimos a juntar todos para empezar a trabajar sobre lo que sería después el pueblo de Belén, el desierto, la gruta de los pastores…
  Finalmente, y después de dedicarle dos tardes, el Belén del seminario mayor concluyó, teniendo la bendición del mismo por manos de nuestro obispo D. Juan Antonio la noche del 20 de diciembre. Junto con la bendición, los seminaristas y sacerdotes invitados estuvimos cantando algunos de los villancicos populares con motivo de las próximas fiestas.
  A continuación, algunas imágenes del Belén del Seminario:



Cueva del Misterio.
Poblado de Belén.
Cueva del Misterio (arriba) y de la Anunciación a los pastores (debajo).


Colocando la estructura del Belén.

jueves, 20 de diciembre de 2012

Civitas Dei: "El recorrido de la fe a través del cine"


  El 20 de diciembre acudimos al Salón de Actos del Palacio Arzobispal, donde mensualmente se celebra el Aula Cultural “Civitas Dei”.
D. Juan Orellana durante la ponencia.
En esta ocasión el invitado fue Juan Orellana, crítico de cine y director del Departamento de Cine de la Conferencia Episcopal Española, entre otros cargos.
El título de su conferencia fue “La mirada de la fe en el cine”, y consistió en una presentación audiovisual, acompañada con comentarios del propio ponente, en la que, mediante escenas de algunas películas (“Natividad”, “Disparando a perros”, “La misión”, “De dioses y hombres”, “El festín de Babette”, etc.), ilustró las afirmaciones del número 13 del Motu Proprio de Benedicto XVI Porta Fidei, con el que el papa convocó el Año de la Fe.
El acto concluyó con un breve diálogo entre el ponente y los asistentes.

sábado, 8 de diciembre de 2012

Solemnidad de la Inmaculada y Ministerios

Los seminaristas que recibirían las órdenes y sus padres, detrás.
El día sábado 8 de Diciembre celebramos con especial devoción y solemnidad la fiesta litúrgica de la Inmaculada Concepción de María, dado que es la patrona de nuestro Seminario. Además de la Eucaristía del sábado, de especial importancia para nosotros, celebramos la víspera de ese mismo día en la iglesia de Santa María La Mayor de Alcalá de Henares una Misa en la que 8 de nuestros compañeros recibieron los ministerios. Coincidiendo con la Vigilia de dicha fiesta, que siempre se celebra en Santa María, se realizaron las instituciones de las órdenes menores y las admisiones a órdenes.
Concretamente, nuestros compañeros Carlos, Eduardo, Joaquín y Fernando fueron admitidos a órdenes, es decir, que la Iglesia los admite oficialmente como candidatos al Sacramento del Orden Sacerdotal. Por otra parte, Diego y Luis Fuentes fueron instituidos lectores, lo que comporta un especial cuidado por su parte en las lecturas de las celebraciones litúrgicas. Por último, Jaime y Samuel recibieron el Acolitado, que les confiere una responsabilidad especial en el servicio del Altar durante la Eucaristía.
Finalmente, después de una concurrida celebración en la que estaban jóvenes y feligreses de toda la diócesis, el Seminario ofreció chocolate con churros para los asistentes a la Eucaristía y muy especialmente para los padres de los seminaristas.
Desde aquí quisiéramos transmitirles nuestra más sincera enhorabuena y pedir oración para que perseveren en la vocación que el Señor ha puesto en cada uno de ellos.
  A continuación, imágenes de la celebración:

Diego Canales y Luis Fuentes siendo bendecidos por el Obispo.
Joaquín Sánchez, Eduardo Pozo, Carlos Langdon y Fernando Caballero en el momento de ser admitidos a órdenes.

Jaime Salido y Samuel Galán, antes de ser bendecidos por D. Juan Antonio.
Foto de todos los recientemente instituidos junto con nuestro obispo Mons. D. Juan Antonio Reig Plá.

sábado, 1 de diciembre de 2012

Retiro mensual de Diciembre


  El retiro mensual de Diciembre fue predicado por D. Fermín Peiró Manzanares, sacerdote diocesano y Vicerrector del Seminario Menor del Sagrado Corazón de Jesús y de los SS. Niños Justo y Pastor, y adscrito a la S. Iglesia Catedral-Magistral. El gran tema de todo el retiro fue, en el marco del actual tiempo de Adviento, la Virgen María, la Madre de Dios, y lo hizo siguiendo la Encíclica de Juan Pablo II “Redemptoris Mater”.
  El primer punto tratado fue, siguiendo la llamada a la conversión que hace el Santo Padre Benedicto XVI en este Año de la fe, realizando una auténtica renovación de la Iglesia, que puede hacerse mirando el camino de tantos testigos de la fe, entre los que destaca en primer lugar María de Nazaret. La primera meditación, por tanto, tuvo como título “Hágase en mí según tu palabra”. La Anunciación es la gran explicación del cristianismo, en la que Dios llama, habla al hombre, y éste ha de responderle como la Virgen María, diciendo “sí, creo”.
  En este sentido, el predicador nos invitaba a hacer memoria de nuestra llamada personal, en la que Dios ha entrado en nuestra presencia y nos ha hecho una promesa, con la certeza de que siempre nos acompaña. Ante esta actuación de Dios en nuestra historia, la actitud propia del hombre es dar gracias, acogiendo con gratitud el don divino.
  Respecto a esa promesa personal de felicidad siguiéndolo en el sacerdocio, es importante tener siempre presente que si bien Dios nos promese la dicha en ese camino, el Maligno siempre intenta introducir la sospecha, haciéndonos pensar que si nos cuesta tanto la vida es porque Dios nos ha abandonado. En estos momentos, nos recordaba D. Fermín, es fundamental “ser astutos como serpientes”, como dice el Evangelio, y no temer nada más que nos corten la cabeza, queriendo expresar la importancia de no dejarse llevar por la duda o los malos momentos, sino tener siempre la certeza de que Dios jamás nos abandona, y si hay algo que está fallando en la relación Dios-yo, no es otro que yo mismo.
  La segunda meditación tuvo por título “Mujer, qué grande es tu fe”, frase en la que se conjuga el modo en que Jesús llama a su madre en la vida pública y la expresión de la búsqueda de Jesús de la fe de aquellos con los que se encuentra. Meditando acerca de la presencia de María en la Cruz, viviendo ella misma su propia “kénosis”, su propio camino de anodadamiento, uniéndose así al camino de su propio Hijo, siendo despojada de sus “privilegios” de la maternidad divina. El predicador por fin acabó recalcando la importancia de la figura de María para un sacerdote, madre suya como la de Cristo, que nos la entregó en la Cruz: “Hijo, he aquí tu madre”.
  Por último, queremos expresar nuestro agradecimiento por sus palabras y su tiempo a D. Fermín Peiró Manzanares.