jueves, 18 de octubre de 2012

"Civitas Dei": La alegría de la fe



 El invitado al Aula Cultural “Civitas Dei” esta vez fue D. Javier María Prades, Rector de la Universidad Eclesiástica de San Dámaso, donde los seminaristas realizamos nuestros estudios. La conferencia parte del eco de la situación en la que se encuentra España. El marco donde se encuadra la conferencia es en el de dos preguntas que se le hacen al Papa en la película “campanas de Europa”, a saber, dónde está la fuente de la esperanza en Europa, a lo que contesta que está en el alma humana y la segunda pregunta sobre la verdad, a lo que responde que está en el Evangelio.
D. Juan Miguel Prim y D. Javier María Prades.
  A continuación puso dos ejemplos en dos periódicos distintos sobre el tener y comunicar la alegría. El primero es de Martín Garzo y su reflexión en la que se preguntaba: “¿Qué cosas tenemos que contar a otros?” La respuesta a esta pregunta está clara: algo que nos haya cambiado la vida. La mayor preocupación es que hoy día vivimos en una pobreza espiritual y esta miseria es contagiada a la comunicación. Se llega a la vanidad insufrible por no reconocer el valor de cada uno.
  Posteriormente el ponente  ofreció algunos ejemplos evangélicos de comunicar la alegría del encuentro con Alguien: las llamadas de los primeros apóstoles. El encuentro con Cristo cambia la vida, el encuentro con un acontecimiento, el encuentro con la iniciativa divina que es una experiencia viva. Lo que a uno le hace vivir también le hace vivir a todos aquellos a quienes se lo trasmite. Es fundamental el ser testigos para comunicar la alegría de la fe.
Sala de Eventos del Palacio Arzobispal.
  En la segunda parte se centró en la Carta Apostólica Porta Fidei, en la que resumió brevemente las características que el Papa propone en dos afirmaciones: que un cristiano se define por la fe y que la fe solo se conoce por el cristiano que la profesa. Este año de la fe es tiempo de conversión, de redescubrimos a nosotros mismos. A este respecto puso el ejemplo de la automovilista María de Villota, que se preguntaba “¿Quién me va a querer?” Luego resumió las cinco características que el Santo Padre propone y cómo se transmiten: se fortalece creyendo, a través de lo que creen y con la oración del Credo y la profundización del Catecismo de la Iglesia Católica.