lunes, 21 de octubre de 2013

Peregrinación diocesana a la Virgen de la Cabeza

Ntra. Sra. la Virgen de la Cabeza
  Todos los años en el mes de octubre la Delegación de Infancia y Juventud de nuestra diócesis organiza una peregrinación diocesana de jóvenes a un santuario mariano de España, para ofrecer a la Virgen el nuevo curso. A ella acudimos siempre los seminaristas.
  Este año la fecha escogida fue el fin de semana del 18 al 20 de octubre y el lugar, el Real Santuario de la Virgen de la Cabeza, en Andújar (Jaén).
  En la noche del 11 al 12 de agosto de 1227, un pastor de Colomera (Granada), llamado Juan Alonso Rivas, aquejado de una anquilosis o paralización total en el brazo izquierdo, encontró en el Cerro del Cabezo una imagen pequeña de la Virgen, ante cuya presencia se arrodilló y oró en voz alta, entablando un diálogo con la Señora. La Santísima Imagen le expresó su deseo de que allí se levantara un templo, enviándolo a la ciudad, para que anunciara el acontecimiento y mostrara a todos la recuperación del movimiento en su brazo y, de esta forma, dieran crédito a sus palabras. Las obras de construcción comenzaron en 1287 y terminaron en 1304, ampliándose varias veces hasta nuestros días.
Seminaristas durante el Rosario alrededor del Santuario
  En octubre de 2009 “la Morenita” se convirtió en la primera imagen mariana de España en recibir la Rosa de Oro, un singular privilegio con el que Benedicto XVI reconoció la profunda devoción con la que es venerada y la amplia historia de su romería, la más antigua del país. El 21 de abril de 2010 la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos decretó el nombramiento del santuario como basílica menor.
  Las actividades que realizamos en la peregrinación fueron diversas: rezo comunitario de la liturgia de las horas, celebración de la Eucaristía, visita al Santuario, catequesis (por grupos de edad), vigilia nocturna…  Especialmente lucida resultó una pequeña marcha peregrina rezando el santo rosario por el viacrucis del Santuario.
  Como todos los años, la peregrinación sirvió para fortalecer los lazos de amistad y comunión entre los jóvenes de las diferentes parroquias, y también entre los jóvenes y el seminario y los sacerdotes asistentes.

  Que Nuestra Madre nos conceda todos los deseos e intenciones que ponemos en sus manos para este curso.