sábado, 1 de noviembre de 2014

Retiro de Noviembre

Ángel Castaño presidiendo la celebración de la Eucaristía.
  Coincidiendo con la Solemnidad de Todos los Santos (1 de noviembre), los seminaristas tuvimos nuestro tradicional retiro mensual, esta vez bajo la dirección del sacerdote de nuestra Diócesis de Alcalá de Henares y profesor de la Universidad Eclesiástica San Dámaso, D. Ángel Castaño Félix.
  Con el hilo conductor de la santidad a la que todos estamos llamados, la jornada se organizó, como de costumbre, con dos pláticas, una por la mañana, a las 10:00 y otra por la tarde, a las 16:00 y con el Santísimo expuesto, con la Eucaristía como elemento central.
  La plática de la mañana estuvo dedicada a dos notas que nos deben acompañar en nuestro camino hacia la vida eterna: alegría y esperanza. Alegría de saber que no estamos solos, sino que “nos contemplan los que ya han llegado a la meta, conocidos o no; y esto es una vacuna contra el individualismo” dijo D. Ángel. Y la segunda nota, la esperanza de conocer las vidas de los que ya disfrutan de la presencia de Dios: personas que han luchado como nosotros contra sus debilidades, sus pecados, y que han recibido el don de la santidad, porque han dejado a Dios morar en ellos. Como referente de este camino de confianza puesta en el Señor, D. Ángel ha propuesto la infancia espiritual de Santa Teresa de Lisieux.
Las reliquias veneradas en el Seminario.
  En la plática de la tarde, siguiendo con el mismo hilo conductor y desde el texto de la Carta a los Hebreos 5, se ha concretado cómo la santidad se tiene que manifestar en la vida de cada uno, según la vocación particular a la que Dios nos haya llamado. En nuestro caso, se ha centrado en la santidad del sacerdote, que debe tener como fuente el ejercicio del ministerio, y pasa por dos notas características: la fidelidad a las cosas de Dios, y la compasión con los hermanos, no como un sentimiento, sino como una acción propia del ejercicio del ministerio sacerdotal.
  Damos gracias a Dios por todos los que, habiendo llegado a la meta, nos preceden e interceden por nosotros, y damos gracias también por este día de oración.