lunes, 10 de noviembre de 2014

Viaje a Alba de Tormes y Salamanca

Santa Misa en el convento de Alba de Tormes
   El pasado lunes 10 de noviembre, al ser día no lectivo en la facultad (debido al traslado de la solemnidad de la Almudena), el seminario al completo realizamos una excursión a Alba de Tormes y Salamanca, con motivo del V centenario del nacimiento de Santa Teresa de Jesús, que se celebra este curso.
  En la mañana visitamos Alba de Tormes, el lugar donde murió la santa andariega, concretamente en el Monasterio de la Anunciación de Nuestra Señora de Carmelitas Descalzas, el 4 de octubre de 1582. Allí pudimos rezar ante la urna sepulcral del retablo mayor, que guarda su cuerpo, la reliquia más venerada del Carmelo (y junto a ella, dos de sus reliquias más insignes: el brazo izquierdo y su corazón).
  En el Monasterio visitamos también su bellísimo Museo Carmelitano, que posee una colección, de extraordinaria calidad, de lienzos (de los siglos XVI al XVIII), esculturas, ornamentos, estandartes, orfebrería, cerámica y ajuar conventual (en su mayoría donaciones al Carmelo procedentes de todo el mundo). En la planta inferior encontramos, con su escaparate original, una de las obras más valiosas del patrimonio artístico conventual, la Dolorosa, que alrededor de 1675 esculpió Pedro de Mena.

Visita al sepulcro de Santa Teresa

  Finalizada la estancia en Alba de Tormes, nos dirigimos a la cercana Salamanca, donde en primer lugar, visitamos el Teologado “San Juan de la Cruz y Santa Teresa”, donde residen los seminaristas de las diócesis de Ávila, Salamanca, Segovia, Ciudad Rodrigo y Zamora, durante su formación teológica en la Universidad Pontificia de la ciudad. Después de almorzar con ellos, visitamos su capilla, que posee unos grabados del escultor Antonio Oteiza. Agradecemos la excelente acogida que recibimos por parte de los seminaristas y de su Rector, D. Gaspar Hernández.

D. Gaspar nos explica la obra de Oteiza en la capilla del Seminario

  A continuación, visitamos las Catedrales “Vieja y Nueva” de la ciudad: Realmente –como nos aclaró nuestro cicerone, D. Mariano Casas, restaurador jefe de los edificios– se trata de una sola catedral, que tuvo que ampliarse para acoger al pueblo fiel transcurridos los siglos. En primer lugar, D. Mariano nos guió a través de la historia y el simbolismo de los frescos y arquitectura de la Catedral Vieja (dedicada a Santa María de la Sede): Fundada por el obispo Jerónimo de Perigord, se empezó a construir en el primer tercio del sigo XII y se terminó a finales del siglo XIV, en estilo románico y gótico. En el retablo mayor, se encuentra la imagen de Santa María de la Vega, patrona de la ciudad. Seguidamente, visitamos la Catedral Nueva (de la Asunción de la Virgen), cuyo muro sur se apoya sobre el muro norte de la Catedral Vieja. Es la sede de la Diócesis de Salamanca. Fue construida entre los siglos XVI y XVIII, mezclando los estilos gótico tardío, renacentista y barroco. Agradecemos a D. Mariano su explicación erudita y sus aclaraciones a nuestras preguntas.
  Ya anochecido el día, regresamos a Alcalá.


Foto de grupo en la fachada de la Universidad de Salamanca