viernes, 6 de noviembre de 2015

PEREGRINACIÓN DIOCESANA DE JÓVENES A MÁLAGA

Durante el puente de la Virgen del Pilar, los jóvenes de  la diócesis de Alcalá de Henares nos
fuimos a Málaga, a visitar a la Virgen de la Victoria para encomendarla todo este año y dejar en sus manos los estudios, trabajos y lo que cada uno llevaba en el corazón.

Durante nuestra estancia en Málaga, visitamos la Catedral,  en la que celebramos la Eucaristía
presidida por el Señor Cardenal Fernando Sebastián. A continuación nos hicieron una visita
guiada  explicándonos  como fue su construcción.

También estuvimos en el Seminario Diocesano de Málaga, donde los formadores nos
acogieron y tuvimos una Velada con el Santísimo Sacramento Expuesto. Además conocimos la
figura del Beato Manuel González, el cual diseñó todo el Seminario de Málaga e incentivó y mejoró la formación de los seminaristas para prepararles mejor para el sacerdocio.




No podíamos pasar por la ciudad de Málaga sin hacer una visita a nuestro querido D. Jesús
Catalá, obispo de Málaga, pero que estuvo a la cabeza de nuestra diócesis complutense desde
1999 hasta 2008. Celebramos la Eucaristía con él y después visitamos a la Virgen de la Victoria.






Por último también visitamos algunas casas de hermandades como la de la  Misericordia o
Zamarilla, visitamos  la ciudad de Marbella y  la Alcazaba.

miércoles, 4 de noviembre de 2015

Ordenaciones diaconales y sacerdotal.



     El  pasado día 24 de octubre de 2015, por Gracia de Dios, fueron ordenados en nuestra Santa e Insigne Catedral Magistral un presbítero Luis Fuentes y cuatro diáconos Carlos  Langdon del Real, Fernando Gabriel Caballero Ferrari, Ignacio Latorre Rodríguez y Daniel Fernández Alcaraz de manos  de nuestro obispo Don Juan Antonio Reig Plá.

      Por medio del sacramento del Orden el Señor separa del pueblo de Dios a estos “trabajadores” para que sean servidores y pastores de su rebaño, dándose por completo a los demás. Esto no es sólo labor suya, sino que todos nosotros compartimos esta responsabilidad, pues con nuestra oración debemos sostener a los trabajadores que el Señor ha dispuesto para cuidar su “viña”.

A todos les damos nuestra enhorabuena y les encomendamos en nuestras oraciones por su nuevo ministerio.